Dentro del periodo de 1654 a 1714 se tiene conocimiento sobre la existencia de varias imágenes bajo la advocación de Jesús Nazareno de la Merced, pero al hablar de las pertenencias de la Orden Mercedaria, se sabe que en la primera mitad del siglo XVII la cofradía contaba con una imagen nazarena, la cual era dada en calidad de préstamo a la cofradía con el mismo nombre y que era colocada en su capilla y utilizada para cumplir las funciones de la cofradía.
En el año de 1854 Pedro Verdugo quien fungía como mayordomo de la Cofradía decide entregar los cargos de primero y segundo mayordomo a los emblemáticos Bartolomé Vásquez Montiel y Nicolás Pérez de Santa María, quienes al ver las diferencias que existían entre la cofradía y los padres mercedarios quienes tomaron la decisión de ya no prestar la imagen del nazareno, deciden poner fin a la crisis que existía entre ellos, por lo que toman la decisión de contratar a un maestro de mediados del siglo XVII quien estuvo vinculado al templo mercedario y que era el maestro Mateo de Zúñiga para la elaboración de una imagen nazarena. El maestro Zúñiga burila la imagen entre los años de 1654 y 1655 y ya que él no encarnaba sus obras, decide hacer de cómplice de tal creación al maestro Joseph de la Cerda entregándole la talla en blanco para que realice el trabajo del encarnado. El 27 de marzo de 1655 es entregada la imagen a la cofradía y a la vez es bendecida por Fray Domingo de Izaguirre quien da la autorización para colocarla en la capilla de la Cofradía para su veneración y culto.
Las características de la imagen de Jesús de la Merced son de estilo barroco de mediados del siglo XVII, es una escultura con doble finalidad ya que posee partes fijas las cuales pueden adoptar ciertas posiciones y movimientos y puede ser colocada en un altar o retablo para su veneración o en andas para ser procesionada. La imagen tiene una altura de 2 varas españolas aproximadamente 1.67 metros, fue esculpida para colocarle cabellera, posee rostro triangular, labios entreabiertos que reflejan fatiga dejan observar su dentadura. Entre lo más impresionante en la escultura son sus ojos pintados en la misma madera, que reflejan una mirada impactante de dolor y sufrimiento de un hombre agotado y con sufrimiento. Su rostro con gran palidez, con finos hilos de sangre que terminan en gotas. Algo que destaca es la posición de la imagen en su peana ya que posea cierta desviación hacia el frente lo cual hace que se pueda apreciar su rostro tanto del lado izquierdo como del derecho.
El 28 de febrero de 1721 primer Viernes de Cuaresma, el Ayuntamiento nombra bajo juramento a la imagen de Jesús de la Merced como patrón contra las calamidades: agua, fuego, temblores y pestes.
En la tarde del 29 de Julio de 1773 se producen los terremotos de Santa Marta los cuales destruyen la ciudad de Santiago de los Caballeros, luego el Rey Carlos III ordena el traslado de la ciudad del Valle de Panchoy al Valle de la Ermita o de la Virgen. El 25 de junio de 1778 dado el rechazo de trasladarse por parte de los vecinos reciben por parte del Capitán General Don Martin de Mayorga la orden de traslado de los bienes mercedarios el padre Provincial Fray Simón de Acuña y al Mayordomo de Jesús Nazareno Lorenzo García Bahamonde. El 7 de julio en el puente del Matasano son despedidas las imágenes de Jesús Nazareno y de Nuestra Señora de las Mercedes quienes llegan a su templo provisional dos días después. La imagen de Jesús Nazareno es colocada en una capilla provisional ubicada en la 5ta. Calle y 11 avenida "A" en donde actualmente se encuentra el Salón de Jesús.
Ya trasladadas las imágenes de Jesús Nazareno y de Nuestra Señora de las Mercedes el Capitán General Don Martin de Mayorga ordena la construcción del templo que concluye con el traslado de los retablos y demás bienes mercedarios en el año de 1813.
El Viernes Santo 15 de Abril es estrenada la Marcha Fúnebre “Señor Peque” compuesta por Monseñor Joaquín Santa María y Vigil.
El 5 de octubre de 1987 la imagen mercedaria es trasladada a los talleres del Instituto de Antropología e Historia (IDAEH) para ser restaurada, tal restauración estuvo a cargo de varios especialistas entre los que podemos mencionar a: Jorge Alberto Carias, Carlos Mendoza y Luis Ramírez Irungaray Rosales. Dentro del proceso de restauración se le coloca a la imagen un soporte de hierro, para distribuir mejor el peso de la cruz y los vestidos, el cual está formado por un cinturón y unas varillas fijadas a una base que sostiene y protege la peana, lo cual permite una mejor movilización de la imagen.
La tarde del 24 de Febrero de 2005, Tercer Jueves de Cuaresma la Consagrada Imagen de Jesús de la Merced regresa a la ciudad de sus orígenes en conmemoración de sus 350 años de veneración e inicia su peregrinación en la ciudad colonial, desde la Iglesia de Santa Inés del Monte Pulciano haciendo su paso por el puente del Matasano, en donde 227 años atrás la feligresía lo había despedido cuando fue trasladado a la nueva ciudad. Dicha procesión se dirigió al Templo franciscano para luego enfilar por la calle del Arco de Santa Catalina e ingresar al templo mercedario en donde fue colocado en un altar para su veneración.